sábado, 30 de abril de 2011

Realiza OTAN labores de desminado en zona cercana al puerto de Misurata

  • Rebeldes y fuerzas leales siguen combatiendo en la frontera con Túnez

Trípoli, 29 de abril. Aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) intensificaron hoy sus bombardeos en el sureste de Trípoli, al tiempo que sus barcos llevaban a cabo labores de desminado cerca del puerto de la ciudad de Misurata, donde los combates continúan entre fuerzas leales libias y combatientes rebeldes.
En tanto, tropas libias e insurgentes continuaron combatiendo hasta altas horas de esta la madrugada en la frontera con Túnez, entre la localidad tunecina de Dehiba y la libia de Wazin.
Informes en la zona señalaron que las fuerzas libias recuperaron Wazin y que hicieron huir a los rebeldes hacia Dehiba, y que incluso se registraron disparos sobre territorio tunecino.
Pero los combatientes rebeldes libios aseguran que mantienen el control de Wazin, y que provocaron la muerte de al menos ocho soldados gubernamentales.
Túnez expresó su extrema indignación ante Libia por este incidente, debido a que la artillería de Trípoli impactó en zonas de su territorio durante la ofensiva para desalojar a los alzados.
Un cable de Reuters afirmó que fuerzas libias se habían adentrado en suelo de Túnez en persecución de los rebeldes y que se habrían enfrentado con tropas tunecinas. La cancillería tunecina no confirmó lo anterior, pero dijo que había citado al embajador libio para protestar contra las incursiones en Dehiba, pues al menos un civil resultó herido.
En tanto, las fuerzas de intervención de la OTAN volvieron a atacar el distrito de Ain Zara, en Trípoli, donde el jueves también se escucharon al menos cinco deflagraciones y se observaban densas columnas de humo, en medio de incesantes vuelos de naves militares europeas.
Tropas leales y rebeldes también siguieron combatiendo en disputa por el aeropuerto de Misurata, donde murieron unas 12 personas el jueves. En la zona de Al Ghiran, cerca del aeropuerto, se escucharon explosiones, y fuentes hospitalarias reportaron cuatro muertos y 16 heridos. Todos los bloques operatorios están llenos, dijo una fuente médica.
La Media Luna Roja afirma que en dos meses de guerra han muerto en Misurata mil 500 personas, entre habitantes y rebeldes, y más de 500 han sido detenidas.
Reportes de Bruselas y Nápoles informaron que barcos de la OTAN interceptaron navíos de las fuerzas leales libias que intentaban cercar con minas explosivas el puerto de Misurata y que desactivaron varias más, en otra acción de apoyo a los insurrectos.
La embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Susan Rice, dijo al Consejo de Seguridad que tropas libias usan cada vez más la violencia sexual y que a algunos se les ha facilitado el medicamento Viagra contra la impotencia. Sin embargo, nadie respondió a su planteamiento, indicó un diplomático que no quiso ser identificado.
La Unión Europea condenó el supuesto uso de bombas de racimo contra civiles por tropas libias, e insistió en un cese el fuego para permitir asistencia humanitaria a la población damnificada.

Médicos libios ayudan en Zahiyat al Mahjoub, cerca de Misurata, a un hombre herido de bala

jueves, 28 de abril de 2011

Brasil y la Unión Africana condenan ataques a edificios de oficinas de Libia

  • La OTAN reanuda bombardeos contra presuntas posiciones de Kadafi en Misurata

Soldados libios leales a Muammar Kadafi saludan a periodistas 
que visitaron el campo militar de Tarhouna, al sur de Trípoli

Brasilia, 27 de abril. Brasil condenó este miércoles los bombardeos contra residencias y propiedades del líder libio Muammar Kadafi en Trípoli con el argumento de proteger a la población civil de la represión, al tiempo que la Unión Africana (UA) exigió el fin de las acciones militares contra la nación norafricana, incluidas operaciones militares contra autoridades libias e infraestructuras socioeconómicas.
El complejo de edificios Bab Aizizia en Trípoli, donde reside Kadafi, fue bombardeado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en los primero minutos del lunes pasado, con saldo de 45 heridos, en lo que el gobierno libio consideró un intento de asesinato contra Kadafi.
Esos bombardeos, dijo hoy el canciller brasileño Antonio Patriota, exhiben una cuestionable compatibilidad con los términos de las resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU). No vemos cómo atacar esos edificios ayuda a proteger a la población civil.
El jefe de la diplomacia brasileña recordó que Brasil, entre otros países, se abstuvo en la votación del Consejo de Seguridad que aprobó una resolución que autorizaba el uso de la fuerza en Libia en marzo pasado. Brasil consideró que los resultados de acciones militares podrían ser contrarios a lo esperado.
La resolución 1973 autorizó a los Estados miembro de la ONU a tomar todas las medidas necesarias para proteger a los civiles y las zonas habitadas por civiles bajo la amenaza de ataques por las fuerzas de Kadafi, según el texto aprobado el 17 de marzo, y en cuya votación se abstuvieron Brasil, China, Rusia, Alemania e India.
Patriota dijo esperar que todas las discusiones sobre nuevas iniciativas militares en Libia sean realizadas en el Consejo de Seguridad, que es el ámbito apropiado.
Una de las resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad impone un embargo de armas a Libia y, por lo tanto, la idea de abastecer armas a la oposición representa una contradicción, recordó Patriota.
Brasil, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, votó a favor de la primera de las resoluciones del organismo sobre Libia, que establece el embargo de armas, congelamiento de activos financieros y restricciones de viajes para jerarcas libios, y Patriota destacó la unanimidad del voto a esas medidas inusitadamente fuertes.
La UA exigió el fin de las operaciones militares contra Libia, incluidas operaciones militares contra autoridades libias e infraestructuras que puedan agravar aún más la situación y dificultar un consenso internacional sobre el camino a seguir.
En el terreno bélico, se reportaron intensos disparos de artillería y de mortero en el lado libio de la frontera con Túnez, cerca del puesto fronterizo de Dehiba y en Misurata tras una pausa que permitió la llegada de un barco con ayuda humanitaria, la OTAN reanudó sus bombardeos contra presuntas posiciones pro Kadafi.
El embajador estadunidense en Libia, Gene Cretz, dijo desde Washington que la cantidad de víctimas en el conflicto podría alcanzar las 30 mil personas.

lunes, 25 de abril de 2011

Bombardean aviones de la OTAN oficinas de Muammar Kadafi

Trípoli lunes, 25 de abril. Aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) bombardearon en los primeros minutos de este lunes el complejo residencial y de oficinas de Muammar Kadafi, hecho que el gobierno libio calificó de intento de asesinato.
Las potentes explosiones de los proyectiles estremecieron varios edificios del centro de la ciudad e hirieron a 45 personas, según un primer recuento de las autoridades libias, que llevaron a periodistas extranjeros a observar la zona dañada durante la madrugada.
Una sala de reuniones, enfrente del despacho de Kadafi, fue alcanzada por la onda de la explosión y quedó destruida parcialmente, constató un periodista de Afp.
BBC indicó que dos misiles impactaron el complejo Bab al-Azizia, y aseguró que tres edificios del lugar fueron destruidos.
La televisión oficial suspendió sus transmisiones durante unos minutos después de la ofensiva aérea, pero al reanudarlas no informó sobre la situación de Kadafi, según los reportes recabados al cierre de esta edición.
Éste es el segundo ataque contra instalaciones regularmente utilizadas por el líder de la revolución antimonárquica de 1969. La embestida de este lunes se suma a bombardeos de la OTAN realizados viernes y sábado en el centro de la capital.
En Misurata, un día después del repliegue del ejército gubernamental libio a las afueras de este puerto del Mediterráneo, se reanudaron este domingo los combates en las calles del centro urbano entre opositores armados y presuntos miembros de tribus que respaldan a Kadafi y cuentan con el apoyo de la artillería oficial.
Los blancos de morteros y lanzacohetes Grad fueron tres zonas residenciales con posiciones rebeldes y el centro de la ciudad, donde la calle Trípoli sirve de línea de fuego entre las partes en combate, según una descripción de los hechos ofrecida por el portavoz rebelde en Misurata, Abdelsalam.
Las formas del enfrentamiento en Misurata adquieren cada vez con mayor claridad las características de una guerra de guerrillas, según un despacho de la Afp, que tiene un reportero en la ciudad, escenario bélico desde hace siete semanas.
El repliegue de la tropa fue anunciado el viernes por el gobierno libio para dar paso a una eventual negoción entre tribus, pero hasta el cierre de esta edición no había reportes sobre un diálogo.
El vocero del autoproclamado gobierno de transición libio, Ahmed Bani, reiteró hoy desde Bengasi su preocupación porque el movimiento del ejército gubernamental sea sólo de carácter táctico y que para ello utilice la excusa de las tribus.
La sospecha de que el retiro del ejército sea una operación de fachada fue también expresada por el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague.
Entre el viernes y el domingo, buena parte de los bombardeos de la OTAN, que combate al ejército gubernamental libio desde el 19 de marzo, se han dirigido a ablandar las posiciones de la tropa y destruir fuentes de su suministro en Misurata, 200 kilómetros al sureste de Trípoli.
Libios enseñan a reclutas cómo utilizar armas en un campo de entrenamiento en Bengasi. 
De acuerdo con un oficial del gobierno, líderes tribales intentan captar combatientes en la ciudad de Misurata.

jueves, 21 de abril de 2011

Violencia poselectoral en Nigeria

La policía del norte de Nigeria arrestó a cientos de personas (en la imagen) durante las protestas en bastiones de oposición ocurridas en esta zona del país de mayoría musulmana. Al menos 80 muertos y cientos de heridos ha dejado la ola de violencia generada tras la victoria electoral del presidente Goodluck Jonathan. Un ex militar musulmán sostiene que la elección estuvo amañada.

Kaduna Nigeria, 20 de abril. La policía del norte de Nigeria arrestó a cientos de personas en protestas mortales en bastiones de oposición en el norte mayormente musulmán del país, tras la victoria electoral del presidente Goodluck Jonathan.
Al menos 80 personas han muerto tan sólo en las ciudades más importantes, hay cientos de heridos y miles de personas han abandonado sus hogares por la violencia después de que Jonathan ganara las elecciones el sábado.
Su rival, un ex gobernante militar del norte musulmán, Muhammadu Buhari sostiene que estaban amañadas.
Jóvenes furiosos han apuñalado, atacado con hachas y disparado hasta la muerte a aquellos considerados seguidores del partido gobernante desde que Jonathan, cristiano del sur, derrotó a Buhari. Iglesias, mezquitas, viviendas y comercios han sido incendiados.
La morgue del hospital de Bara Dikko, en Kaduna, está desbordada. Tiene 20 cuerpos en las cámaras frigoríficas. Los restos carbonizados de otros 20 yacen en el suelo.
El subcomisario de la policía, Nwodibo Ekechukwu, señaló que han arrestado a cientos de personas.
Hablamos de más de 400 sospechosos. Están bajo custodia policial. Fueron arrestados por vandalismo, actos criminales y homicidio, indicó.
La policía en Kano, la ciudad más poblada de la región, dijo que al menos se arrestó a 50 personas allí.
Los empleados de salud recogían cuerpos ennegrecidos en las calles de Kaduna el martes, uno de ellos con un neumático en llamas como collar. Una mezquita aún ardía y los restos de neumáticos y barricadas se amontonaban en las calles.
Ekechukwu indicó que la seguridad mejora lentamente y que el toque de queda de 24 horas se revisa diariamente. Había controles militares cada pocos metros en algunas zonas de la ciudad.
Pero también había disturbios en ciudades más pequeñas donde la presencia militar era mucho menor. Los armazones quemados de camiones y coches se acumulan a lo largo de los 200 kilómetros de carretera entre Kano y Kaduna, dijo un testigo de Reuters.
La policía del estado de Bauchi dijo que cuatro miembros del Cuerpo Juvenil Nacional, que ayudó a organizar las elecciones y dos policías murieron en un ataque del martes, mientras que el director de la asociación cristiana local dijo que habían matado a diez de sus miembros.
Algunos de los principales objetivos han sido viviendas que pertenecían a miembros del partido gobernante, Partido Democrático Popular (PDP), oficinas de la Comisión Electoral Nacional Nacional Independiente (INEC) y comisarías de policía.
El ciclo de elecciones de la nación más poblada de África debería de acabar con la elección de los gobernadores de 36 estados el 26 de abril, pero los diplomáticos dudan que sea posible en grandes zonas del norte.
Es difícil creer que la INEC sea capaz de celebrar unas elecciones creíbles en estados donde hay un estado de emergencia no declarado, como en el caso de Kaduna, indicó un diplomático occidental, que ha estado siguiendo las encuestas.
La INEC necesita convencer urgentemente a todos los interesados (incluidas las agencias de seguridad y los partidos políticos) de que se necesita posponer parcialmente las elecciones en algunos estados del norte, apuntó.
No se ha hablado de ello pero se está evaluando la situación de seguridad, dijo el portavoz de INEC, Kayode Idowu.

martes, 19 de abril de 2011

Pactan ONU y Kadafi ingreso de equipos de ayuda a Trípoli

  • Falta acordar la creación de corredores de auxilio hacia Misurata.
  • Según el gobierno, hay implicación probada de la red Al Qaeda.
Nueva York, 18 de abril. El gobierno del líder libio Muammar Kadafi autorizó la presencia de equipos internacionales humanitarios en Trípoli y verificará que accedan con total seguridad a la capital libia, anunció hoy la Organización de Naciones Unidas (ONU), aunque no recibió garantías de que se crearán corredores de ayuda hacia la ciudad rebelde de Misurata, donde han muerto al menos mil personas durante seis semanas de enfrentamientos, según reportes sanitarios.
El acuerdo entre la ONU y el régimen de Kadafi se alcanzó el domingo en la capital libia, durante la visita de la secretaria general adjunta para la Coordinación Humanitaria, Valerie Amos, quien se reunió con altos dirigentes gubernamentales, anunció el vocero del organismo mundial, Farhan Haq.
De su lado, Amos señaló que no recibió garantías para crear corredores de ayuda humanitaria hacia Misurata y otras ciudades donde hay combates. La funcionaria de la ONU indicó que el régimen libio tampoco respondió a la propuesta de alto el fuego.
En ese sentido, al menos mil personas han fallecido en Misurata en las seis semanas que lleva el conflicto. Según fuentes médicas, 80 por ciento de muertos son civiles, declaró el administrador del hospital de Misurata, Jale Abú Falgha. El balance no pudo ser confirmado con otras fuentes.
La organización Human Rights Watch sostuvo hoy que los ataques con cohetes y mortero sobre áreas residenciales en dicha urbe podrían ser considerados crímenes de guerra.
Por su parte, Musa Ibrahim, vocero del régimen de Kadafi, denunció una implicación probada de la red Al Qaeda en el conflicto. Indicó que un ex dirigente de esa organización está en camino a la ciudad rebelde.
Ibrahim declaró que dispone de informaciones según las cuales Abdelhakim Hasadi, dirigente muy conocido de Al Qaeda, dejó Bengasi, bastión de la rebelión, para dirigirse a Misurata.
Desgraciadamente la coalición está al corriente y está dispuesta a dejar pasar a los miembros de Al Qaeda de Bengasi a Misurata, sostuvo.
Civiles evacuados de Misurata esperan instrucciones
para desembarcar en el puerto de Bengasi

sábado, 16 de abril de 2011

Continuarán los ataques hasta que renuncie Kadafi, afirman Obama, Sarkozy y Cameron

  • Las fuerzas del líder libio usan bombas de racimo contra civiles: Human Rights Watch
Incendio en un almacén de la ciudad de Bengasi.
 Hasta anoche se desconocían los motivos del fuego.


Londres, 15 de abril. Una declaración conjunta entre Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña en la que anuncian la continuación de la misión internacional en Libia hasta la salida del poder del líder Muammar Kadafi causó hoy controversias en Londres y París, mientras la organización Human Rights Watch denunció que las fuerzas del líder libio usan bombas de racimo contra los civiles en la rebelde ciudad de Misurata.
En el texto publicado en el diario británico The Times, el francés Le Figaro y el estadunidense The Washington Post, el presidente estadunidense Barack Obama, su par francés Nicolas Sarkozy y el primer ministro británico David Cameron indican que los ataques a Libia seguirán hasta que Kadafi deje el poder.
Es impensable que alguien que haya tratado de matar a su propio pueblo pueda jugar un rol en su futuro gobierno, escribieron los líderes.
Mientras esté en el poder, la Organización del Tratado del Atlántico Norte y sus socios en la coalición deben mantener sus operaciones para que los civiles continúen protegidos y aumente la presión sobre el régimen.
En Londres, el conservador John Baron pidió que el Parlamento vuelva a debatir el tema. Es posible, señaló, que el objetivo ya no esté cubierto por la resolución 1973 de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y las declaraciones implican de facto uncambio de régimen.
La resolución de la ONU centra la misión en la protección de los civiles y fue lanzada como una operación humanitaria y ese ya no es el caso, sostuvo.
También el ministro de Defensa francés, Gerard Longuet, se mostró crítico con las declaraciones.Ciertamente, la resolución 1973 no habla del futuro de Kadafi. Pero que tres países grandes digan lo mismo es importante para la ONU, y quizá el Consejo de Seguridad apruebe un día una resolución (nueva), indicó.
El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, consideró que la OTAN se está saliendo del mandato de la ONU, que autorizó la intervención en Libia para proteger a los civiles, por lo que estimó urgente pasar a una vía política y proceder a una solución política y diplomática del conflicto.
La reacción de parte del bando de Kadafi llegó rápido. La hija del líder libio, Aisha, declaró en un discurso durante un mitin la noche del jueves en Trípoli, que exigir la salida de su padre es un insulto para el pueblo libio.
Kadafi no está en Libia, sino en los corazones de todos los libios, señaló Aisha en una alocución transmitida por la televisión.
Por otra parte, Human Rights Watch denunció hoy que las fuerzas de Kadafi utilizaron bombas de racimo fabricadas en España en 2007 en sus ataques contra zonas residenciales de Misurata.
Alertó del grave peligro que esas armas suponen para la población civil y señaló que, tras investigar varios fragmentos de las bombas, concluyó que se trata de MAT-120, fabricadas por la empresa española Instalaza hace cuatro años, uno antes de que España subscribiera el tratado internacional contra las bombas de racimo, dijo The New York Times.
A todo esto, Misurata fue escenario de varios ataques de las fuerzas de Kadafi que dejaron al menos 22 muertos y 50 heridos.

jueves, 14 de abril de 2011

Investigar las matanzas en Costa de Marfil, pide Alassane Ouattara a la Corte Penal Internacional

Miembros de las fuerzas republicanas leales a Ouattara 
detienen a un miliciano sospechoso en la Riviera Italiana, una colonia de Abiyán

Abiyán, 13 de abril. El ex presidente marfileño Laurent Gbabgo, detenido el lunes en Abiyán, fue trasladado este miércoles al norte del país, al tiempo que el nuevo jefe de Estado, Alassane Ouattara, pidió a la Corte Penal Internacional (CPI) que investigue las matanzas ocurridas en el país africano.
Gbabgo, que durante cuatro meses se negó a reconocer su derrota en las elecciones presidenciales, abocando al país africano prácticamente a una guerra civil, fue detenido el lunes en su residencia de Abiyán y trasladado en un primer momento al hotel Golf, cuartel general de Ouattara, tras una guerra de 10 días.
En estos momentos, el señor Laurent Gbagbo ya no está en el hotel Golf, pero está en Costa de Marfil, en un lugar seguro, declaró Ouattara en rueda de prensa.
El portavoz de la misión de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Costa de Marfil, Hamadoun Touré, precisó que Gbabgo fue trasladado en helicóptero al norte del país.
Marie-Antoinette Singleton, hija de Laurent Gbabgo, anunció que encargó a un grupo de abogados franceses que estudien la legalidad de la detención del ex presidente de Costa de Marfil y la implicación militar francesa en esa operación, en tanto que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó que su país cumplió con su deber en su ex colonia.
La zona donde está el palacio presidencial fue escenario de violentos combates entre seguidores de Gbabgo y tropas de Ouattara, apoyadas por ataques aéreos del ejército francés y la ONU.
Tras las elecciones presidenciales celebradas el 28 de noviembre de 2010, Ouattara y su equipo se atrincheraron en el hotel Golf y a partir de mediados de diciembre fueron sometidos a un bloqueo por parte de las fuerzas leales a Gbabgo, una medida que se levantó la pasada semana.
La situación humanitaria es también muy difícil en el interior del país, principalmente en el oeste en donde los combatientes de los dos bandos fueron acusados de matanzas por la ONU y organizaciones no gubernamentales.
Los cuatro meses de crisis dejaron al menos 800 muertos, la mitad en Abiyán, según la ONU.
Ouattara también anunció en la conferencia de prensa que va a pedir a la CPI iniciar investigaciones sobre las matanzas cometidas en el oeste del país, y garantizó la reanudación inmediata de la exportación de cacao que se había detenido como consecuencia de las sanciones internacionales contra el régimen de Gbabgo.
Costa de Marfil es el primer productor mundial de cacao. Durante los cuatro meses de crisis, unas 400 mil toneladas de semillas de cacao se acumularon en los puertos de Abiyán y de San Pedro.
En Abiyán, las autoridades trataban todavía hoy de contener el caos que reina en la capital económica del país y de reordenar las fuerzas de seguridad para acabar con los saqueos y la violencia.

lunes, 11 de abril de 2011

Acepta Kadafi un plan de paz propuesto por delegados de la Unión Africana

De izquierda a derecha: el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma; del Congo, Dennis Nguesso; el líder libio, Muammar Kadafi; el mandatario de Mauritania, Mohamed Ould Abdel Aziz, y el Comisionado de la Unión Africana, John Bing, ayer en Trípoli. Los representantes africanos son mediadores para resolver el conflicto en Libia. Hoy se reunirán con líderes rebeldes.

Ajdabiya, 10 de abril. Muammar Kadafi aceptó un plan de paz para poner fin a la guerra civil en Libia, aseguró este domingo el presidente sudafricano, Jacob Zuma, después de dirigir negociaciones de una delegación de líderes africanos en Trípoli.
La delegación del líder hermano ha aceptado la hoja de ruta presentada por nosotros. Tenemos que dar una oportunidad al cese del fuego, dijo el gobernante sudafricano.
Zuma, quien junto con otros cuatro jefes de Estado africanos se reunió con Kadafi durante varias horas en el complejo del líder de Libia de Bab Aziziyah, también pidió a la Organización del Tratado del Atlántico Norte que detenga los ataques aéreos contra objetivos del gobierno libio para dar una oportunidad al cese el fuego.
Añadió que la delegación de la Unión Africana (UA) que conversó con Kadafi viajará ahora a la ciudad oriental de Bengasi para conversar con rebeldes, aunque aclaró que por cuestiones de agenda él saldría esta misma noche de Libia.
Ninguno de los que participaron en las conversaciones dio detalles de lo que contenía la hoja de ruta. Los rebeldes han dicho que no aceptarán nada que no incluya el fin de las cuatro décadas de poder de Kadafi, pero las autoridades de Libia dicen que éste no renunciará.
La delegación de la UA, encabezada por Zuma, está integrada también por los mandatarios de Mauritania, Mohamed Ould Abdel Aziz; Congo, Dennis Nguesso; Mali, Amadou Toumani, y el canciller de Uganda, Henry Otyem.
Analistas pronostican un conflicto total de baja intensidad que podría llevar a una división entre este y oeste en el Estado del norte de África, gran productor de gas natural y petróleo.
En tanto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) expresó su preocupación por la suerte de inmigrantes, entre 6 mil y 7 mil personas de Egipto, Sudán, Chad y otros países, que, indicó la vocera Nicole Engelbrecht, se encuentran atrapados en el occidental puerto libio de Misurata, disputado desde hace un mes por la oposición y las fuerzas leales al coronel Kadafi.

Protesta en El Cairo para exigir a militares cumplir con las reformas democráticas

El Cairo, 10 de abril. Cientos de personas protestaron hoy en la plaza Tahrir de El Cairo para exigir que los militares cumplan sus promesas de reformas democráticas, mientras el ex presidente Hosni Mubarak, quien fue llamado a declarar ante la fiscalía por acusaciones de corrupción, se dijo víctima de unacampaña de difamación.
Mubarak y sus hijos Alaa y Gamal deberán responder ante la justicia, en fecha por determinar, sobre el uso de la violencia durante la rebelión popular que llevó a la caída del ex presidente, y por el manejo de dinero público.
En un mensaje sonoro difundido por la cadena Al Arabiya, Mubarak dijo que no puede guardar silencio ante las tentativas de atentar contra mi reputación y mi integridad, y desmintió tener una fortuna en el extranjero.
En tanto, el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, externó su preocupación al presidente de Siria, Bashar Assad, por la violencia desatada durante las manifestaciones, en particular por las muertes del viernes en la ciudad de Deraa, que, de acuerdo con ONG sirias y kurdas son 26, además de otros diez decesos en aldeas aledañas.
Ban destacó que no hay alternativa al desarrollo de un diálogo inmediato e incluyente en torno a amplias reformas en Siria, mientras Assad volvió a acusar hoy a poderes externos de urdir actos violentos contra manifestantes y recordó que adelanta reformas políticas y sociales. Sin embargo, en la ciudad de Banias fuerzas leales al presidente dispararon contra personas que resguardaban una mezquita, con saldo de tres muertos.
En Yemen, el Consejo de Cooperación del Golfo, que busca mediar en el conflicto, dijo en Arabia Saudita que el presidente Alí Abdalá Saleh debería entregar el poder a su vicepresidente para solucionar la crisis en su país, y permitir a la oposición liderar un gobierno de transición.
Movilización en la plaza Tahrir, en El Cairo, en demanda de reformas prometidas por los militares que asumieron el poder tras la salida de Hosni Mubarak, quien fue llamado a declarar ante la fiscalía por cargos de corrupción.

jueves, 7 de abril de 2011

Vete Alí, corean miles de yemeníes en las calles de Saná, Adén y Taiz

Saná, 6 de abril. Cientos de miles de personas protestaron hoy en varias ciudades de Yemen contra el gobierno del presidente Alí Abdalá Saleh, a quien demandan su renuncia. Las multitudes invadieron las calles de Saná, Adén y Taiz, donde los manifestantes coreabanvete Alí y el pueblo quiere la caída del régimen.
Pero como ha venido sucediendo, las fuerzas de seguridad intentaron dispersar a los manifestantes en Taiz con disparos al aire, sin que se reportaran víctimas.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, llegó a Arabia Saudita para discutir con el rey Abdalá sobre las revueltas que sacuden la región, en especial la situación en Yemen.
Arabia Saudita y el resto de países del Golfo intentan mediar un acuerdo para que el presidente yemení renuncie y entregue el poder, posiblemente a un consejo interino de líderes tribales y políticos, dijeron fuentes oficiales.
En Egipto, el ex ministro de vivienda Ibrahim Soliman fue arrestado como parte de una investigación de ventas de terrenos durante los 12 años que estuvo en el cargo, y permanecerá bajo custodia durante 15 días, mientras se decide su situación jurídica.
Soliman es el segundo ex ministro de vivienda arrestado desde la caída de Hosni Mubarak.
Protesta en Saná, Yemen, para exigir la salida del presidente Alí Abdalá Saleh

lunes, 4 de abril de 2011

Saleh, dispuesto a discutir el traspaso del poder en Yemen; marchas en Siria y Marruecos

Damasco, 3 de abril. Bashar Assad, presidente de Siria, encargó hoy al ministro saliente de Agricultura, Adel Safar, formar un nuevo gobierno, mientras miles de personas acompañaban los restos de ocho víctimas de la represión del pasado viernes durante las protestas en la ciudad de Duma.
Bajo la presión de las movilizaciones, el martes cayó el gobierno de Mohamad Naji Otri, pero la designación de Safar no satisfizo a los manifestantes, que convocaron a una semana de los mártires, con una jornada de protesta el martes, y un boicot el miércoles a la compañía de telefonía móvil que ofreció una hora gratuita a la población por apoyar al régimen.
Para el jueves se prevén concentraciones frente a las sedes del partido Baaz con motivo del aniversario de su fundación en 1947, y el viernes un desfile en toda Siria para mostrar el descontento del pueblo.
En Marruecos, miles de personas se manifestaron en Casablanca para pedir democracia y justicia social. El pueblo quiere terminar con el autoritarismo, coreaban.
Según la policía, unas 2 mil 500 personas participaron en la manifestación, pero los organizadores hablan de 10 mil, luego de que el viernes un proyecto de ley sobre la lucha contra la corrupción, que será presentado al Parlamento, fue adoptado en el consejo de ministros presidido por el rey Mohamed sexto.
Dos opositores murieron en Yemen y cientos fueron heridos por la policía que lanzó gas lacrimógeno y abrió fuego para dispersar una protesta contra el presidente Alí Abdulá Saleh en la ciudad de Taiz, mientras en Adén un soldado falleció en un ataque de militantes sudistas contra un control de carretera.
Saleh llamó a la oposición a poner fin a semanas de protestas y se declaró dispuesto a discutir el traspaso del poder.
Omán, en tanto, liberó a 57 opositores detenidos en la ciudad de Sohar durante una protesta, mientras en Bahrein fue suspendido el diario Al Wasat, crítico del gobierno.
Manifestantes lesionados por la inhalación de gas lacrimógeno son auxiliados por compañeros en la ciudad yemení de Taiz 

viernes, 1 de abril de 2011

Leales a Kadafi responden con tácticas de guerrilla

  • No tenemos las armas ni los vehículos que se necesitan en un conflicto como este: insurrectos
  • La Casa Blanca rechaza comentar presunta autorización a la CIA para apoyar con arsenales a los rebeldes
Insurrectos y fuerzas de Muammar Kadafi se enfrentan en un camino cerca de Brega
Ajdabiya, 31 de marzo. Fue una emboscada bien coordinada y precisa. Cohetes y fuego de obús surgieron detrás de las dunas hacia el convoy rebelde y destruyeron el blanco principal, un camión que cargaba un lanzacohetes múltiple, e incendiaron otros tres vehículos. Para cuando los aviones de guerra de Occidente aparecieron en el cielo, los soldados de Muammar Kadafi se habían esfumado. Media docena de cuerpos achicharrados yacían junto a los restos humeantes de su equipo.
La guerra de guerrillas ha llegado a Libia, no por parte de las huestes revolucionarias, como sería de esperarse, sino por las del régimen, el cual adapta sus estrategias en respuesta a los ataques aéreos de la coalición internacional. Por el desierto han comenzado a circular pequeñas unidades, mucho más difíciles de atacar que los aparatosos tanques y artillería que fueron diezmados en los 11 días anteriores.
El ataque, en el camino de Ajdabiya a Brega, pareció surtir el efecto deseado. Una cautelosa excursión de avanzada se detuvo por temor a quedar rodeada. Los rebeldes, los Shabaab, cuya práctica normal había sido cargar sobre el camino principal hacia el oeste y luego retroceder ante el contrataque, se quedaron sin saber qué hacer.
Si una insurgencia potente se extendiera por suelo libio, tal vez sería necesario aumentar el número de los pocos agentes de inteligencia y de fuerzas especiales estadunidenses y británicos que según se cree están ya en el país, así como ampliar sus funciones. La superioridad aérea en tales conflictos, como se ha mostrado en Irak y Afganistán, tendría uso limitado.
Irónicamente, las fuerzas especiales británicas habían estado adiestrando a soldados del régimen, en virtud de un acuerdo de 2009. Les impartían cursos de contraterrorismo y vigilancia en momentos en que se veía a Trípoli como aliado contra militantes islámicos violentos. Las relaciones entre el régimen y Occidente mejoraron cuando Kadafi desmanteló su programa de armas de destrucción masiva y extraditó a dos sospechosos para ser juzgados por el atentado con bombas en Lockerbie, Escocia, el 21 de diciembre de 1988.
La única evidencia de la presencia de fuerzas encubiertas británicas en el terreno hasta la fecha se produjo con los embarazosos arrestos de efectivos de fuerzas especiales que habían escoltado a diplomáticos a Bengasi. Desde entonces, agentes británicos y estadunidenses han estado orientando los ataques aéreos, tratando de ubicar los misiles tierra-aire del régimen y sirviendo de enlace con funcionarios del gobierno provisional en Bengasi. Se dice que también recaban información sobre elementos islamitas dentro de los Shabaab y sobre líderes como Abdul Hakim Hasidi, jefe de la milicia en la ciudad de Darnah, quien pasó cinco años en Afganistán, donde según versiones se reunió con Osama Bin Laden.
Hay reportes de que Barack Obama firmó ya la autorización para que la CIA proporcione en secreto armas y otros apoyos a los rebeldes, aunque se dice que el tema causa acalorado debate dentro del gobierno estadunidense. Jay Carney, vocero de prensa de la Casa Blanca, ha rehusado declarar sobreasuntos de inteligencia.
La falta de habilidades de contrainsurgencia en los rebeldes quedó de manifiesto una vez más este jueves, con órdenes contradictorias y altercados entre los combatientes. Alí Mohammed Bakr, comandante de los Shabaab, señaló: No esperábamos que usaran estas tácticas; nos tomaron por sorpresa. Traté de hacer que algunos de nuestros hombres fueran tras ellos, pero el grupo de Kadafi los avistó y escapó muy aprisa. No tenemos los vehículos o las armas que se necesitan en ese tipo de guerra. Creemos que algunos países han proporcionado armas especiales a Kadafi, y ésa es la razón por la que sus soldados pueden atacarnos sin ser vistos.
Un concepto generalmente aceptado es que una campaña insurgente sólo puede funcionar con ayuda de elementos de la población local. Si bien es cierto que la mayoría de la población en el este del país parece respaldar la revolución con fervor, también el régimen tiene apoyo en comunidades y tribus. En varias ocasiones los lugareños se han unido en combate a las fuerzas de Kadafi, como ocurrió de nuevo en la ciudad de Bin Jawad.