jueves, 7 de abril de 2011

Vete Alí, corean miles de yemeníes en las calles de Saná, Adén y Taiz

Saná, 6 de abril. Cientos de miles de personas protestaron hoy en varias ciudades de Yemen contra el gobierno del presidente Alí Abdalá Saleh, a quien demandan su renuncia. Las multitudes invadieron las calles de Saná, Adén y Taiz, donde los manifestantes coreabanvete Alí y el pueblo quiere la caída del régimen.
Pero como ha venido sucediendo, las fuerzas de seguridad intentaron dispersar a los manifestantes en Taiz con disparos al aire, sin que se reportaran víctimas.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, llegó a Arabia Saudita para discutir con el rey Abdalá sobre las revueltas que sacuden la región, en especial la situación en Yemen.
Arabia Saudita y el resto de países del Golfo intentan mediar un acuerdo para que el presidente yemení renuncie y entregue el poder, posiblemente a un consejo interino de líderes tribales y políticos, dijeron fuentes oficiales.
En Egipto, el ex ministro de vivienda Ibrahim Soliman fue arrestado como parte de una investigación de ventas de terrenos durante los 12 años que estuvo en el cargo, y permanecerá bajo custodia durante 15 días, mientras se decide su situación jurídica.
Soliman es el segundo ex ministro de vivienda arrestado desde la caída de Hosni Mubarak.
Protesta en Saná, Yemen, para exigir la salida del presidente Alí Abdalá Saleh

lunes, 4 de abril de 2011

Saleh, dispuesto a discutir el traspaso del poder en Yemen; marchas en Siria y Marruecos

Damasco, 3 de abril. Bashar Assad, presidente de Siria, encargó hoy al ministro saliente de Agricultura, Adel Safar, formar un nuevo gobierno, mientras miles de personas acompañaban los restos de ocho víctimas de la represión del pasado viernes durante las protestas en la ciudad de Duma.
Bajo la presión de las movilizaciones, el martes cayó el gobierno de Mohamad Naji Otri, pero la designación de Safar no satisfizo a los manifestantes, que convocaron a una semana de los mártires, con una jornada de protesta el martes, y un boicot el miércoles a la compañía de telefonía móvil que ofreció una hora gratuita a la población por apoyar al régimen.
Para el jueves se prevén concentraciones frente a las sedes del partido Baaz con motivo del aniversario de su fundación en 1947, y el viernes un desfile en toda Siria para mostrar el descontento del pueblo.
En Marruecos, miles de personas se manifestaron en Casablanca para pedir democracia y justicia social. El pueblo quiere terminar con el autoritarismo, coreaban.
Según la policía, unas 2 mil 500 personas participaron en la manifestación, pero los organizadores hablan de 10 mil, luego de que el viernes un proyecto de ley sobre la lucha contra la corrupción, que será presentado al Parlamento, fue adoptado en el consejo de ministros presidido por el rey Mohamed sexto.
Dos opositores murieron en Yemen y cientos fueron heridos por la policía que lanzó gas lacrimógeno y abrió fuego para dispersar una protesta contra el presidente Alí Abdulá Saleh en la ciudad de Taiz, mientras en Adén un soldado falleció en un ataque de militantes sudistas contra un control de carretera.
Saleh llamó a la oposición a poner fin a semanas de protestas y se declaró dispuesto a discutir el traspaso del poder.
Omán, en tanto, liberó a 57 opositores detenidos en la ciudad de Sohar durante una protesta, mientras en Bahrein fue suspendido el diario Al Wasat, crítico del gobierno.
Manifestantes lesionados por la inhalación de gas lacrimógeno son auxiliados por compañeros en la ciudad yemení de Taiz 

viernes, 1 de abril de 2011

Leales a Kadafi responden con tácticas de guerrilla

  • No tenemos las armas ni los vehículos que se necesitan en un conflicto como este: insurrectos
  • La Casa Blanca rechaza comentar presunta autorización a la CIA para apoyar con arsenales a los rebeldes
Insurrectos y fuerzas de Muammar Kadafi se enfrentan en un camino cerca de Brega
Ajdabiya, 31 de marzo. Fue una emboscada bien coordinada y precisa. Cohetes y fuego de obús surgieron detrás de las dunas hacia el convoy rebelde y destruyeron el blanco principal, un camión que cargaba un lanzacohetes múltiple, e incendiaron otros tres vehículos. Para cuando los aviones de guerra de Occidente aparecieron en el cielo, los soldados de Muammar Kadafi se habían esfumado. Media docena de cuerpos achicharrados yacían junto a los restos humeantes de su equipo.
La guerra de guerrillas ha llegado a Libia, no por parte de las huestes revolucionarias, como sería de esperarse, sino por las del régimen, el cual adapta sus estrategias en respuesta a los ataques aéreos de la coalición internacional. Por el desierto han comenzado a circular pequeñas unidades, mucho más difíciles de atacar que los aparatosos tanques y artillería que fueron diezmados en los 11 días anteriores.
El ataque, en el camino de Ajdabiya a Brega, pareció surtir el efecto deseado. Una cautelosa excursión de avanzada se detuvo por temor a quedar rodeada. Los rebeldes, los Shabaab, cuya práctica normal había sido cargar sobre el camino principal hacia el oeste y luego retroceder ante el contrataque, se quedaron sin saber qué hacer.
Si una insurgencia potente se extendiera por suelo libio, tal vez sería necesario aumentar el número de los pocos agentes de inteligencia y de fuerzas especiales estadunidenses y británicos que según se cree están ya en el país, así como ampliar sus funciones. La superioridad aérea en tales conflictos, como se ha mostrado en Irak y Afganistán, tendría uso limitado.
Irónicamente, las fuerzas especiales británicas habían estado adiestrando a soldados del régimen, en virtud de un acuerdo de 2009. Les impartían cursos de contraterrorismo y vigilancia en momentos en que se veía a Trípoli como aliado contra militantes islámicos violentos. Las relaciones entre el régimen y Occidente mejoraron cuando Kadafi desmanteló su programa de armas de destrucción masiva y extraditó a dos sospechosos para ser juzgados por el atentado con bombas en Lockerbie, Escocia, el 21 de diciembre de 1988.
La única evidencia de la presencia de fuerzas encubiertas británicas en el terreno hasta la fecha se produjo con los embarazosos arrestos de efectivos de fuerzas especiales que habían escoltado a diplomáticos a Bengasi. Desde entonces, agentes británicos y estadunidenses han estado orientando los ataques aéreos, tratando de ubicar los misiles tierra-aire del régimen y sirviendo de enlace con funcionarios del gobierno provisional en Bengasi. Se dice que también recaban información sobre elementos islamitas dentro de los Shabaab y sobre líderes como Abdul Hakim Hasidi, jefe de la milicia en la ciudad de Darnah, quien pasó cinco años en Afganistán, donde según versiones se reunió con Osama Bin Laden.
Hay reportes de que Barack Obama firmó ya la autorización para que la CIA proporcione en secreto armas y otros apoyos a los rebeldes, aunque se dice que el tema causa acalorado debate dentro del gobierno estadunidense. Jay Carney, vocero de prensa de la Casa Blanca, ha rehusado declarar sobreasuntos de inteligencia.
La falta de habilidades de contrainsurgencia en los rebeldes quedó de manifiesto una vez más este jueves, con órdenes contradictorias y altercados entre los combatientes. Alí Mohammed Bakr, comandante de los Shabaab, señaló: No esperábamos que usaran estas tácticas; nos tomaron por sorpresa. Traté de hacer que algunos de nuestros hombres fueran tras ellos, pero el grupo de Kadafi los avistó y escapó muy aprisa. No tenemos los vehículos o las armas que se necesitan en ese tipo de guerra. Creemos que algunos países han proporcionado armas especiales a Kadafi, y ésa es la razón por la que sus soldados pueden atacarnos sin ser vistos.
Un concepto generalmente aceptado es que una campaña insurgente sólo puede funcionar con ayuda de elementos de la población local. Si bien es cierto que la mayoría de la población en el este del país parece respaldar la revolución con fervor, también el régimen tiene apoyo en comunidades y tribus. En varias ocasiones los lugareños se han unido en combate a las fuerzas de Kadafi, como ocurrió de nuevo en la ciudad de Bin Jawad.

lunes, 28 de marzo de 2011

Mujer que denunció una violación es investigada por prostituta

Una mujer que denunció haber sido violada por agentes del gobierno libio está bajo investigación penal, informaron ayer autoridades.
Eman Obaidi, de unos 30 años, dio a conocer su caso ante periodistas que se concentraban en el restaurante de un hotel en Trípoli, adonde llegó abriéndose paso a gritos y mostrando huellas de golpes en sus extremidades.
Varios periodistas se acercaron a tomar nota de las afirmaciones de Obaidi, pero empleados del restaurante la enfrentaron y la acusaron de traición en contra del guía libio Muammar Kadafi.
Agentes de seguridad del hotel alejaron a Obaidi de los periodistas y la pusieron a disposición de la autoridad local, que la acusó de ser prostituta.

Rebeldes van por Sirte, bastión de Kadafi; buscarán llegar a Trípoli

Rebeldes libios oran en un camino de Ras Lanuf, donde se ubica un importante complejo petrolero, cerca de Ajdabiya

Camino a Sirte, Libia., 27 de marzo. La última vez que los rebeldes avanzaron tanto hacia el oeste fue hasta Bin Jawad, y terminó en desastre: sus combatientes cayeron en una emboscada asesina, perdieron 70 hombres y se vieron forzados a una retirada terrible que casi terminó con su campaña.
Pero este domingo, luego de una asombrosa barrida del terreno por el cual han combatido tan duramente y durante tanto tiempo, estaban de regreso.
Esta vez, luego que el poderío aéreo occidental destruyó casi todo lo que quedaba de los vehículos blindados y la artillería del régimen, el ánimo era muy distinto. Los rebeldes tienen la mira puesta en Sirte, lugar natal del coronel Muammar Kadafi y bastión de sus partidarios.
Luego de eso queda sólo un objetivo más: Trípoli. Este domingo en Bin Jawad no había enemigo a la vista. Y una excursión hacia Sirte desde Bin Jawad no reveló ningún preparativo obvio para detener el avance rebelde. Los pocos pobladores locales que han quedado señalan que las fuerzas del régimen huyen con los escasos restos de su equipo. En el otro lado del frente, vehículos militares, entre ellos dos tanques al parecer en buen estado, pasaron por el poblado desértico de Beni Walid, rumbo al oeste.
Más cerca de la propia Sirte, una pick up y unas camionetas Land Rover transportaban soldados, y un camión llevaba un emplazamiento antiaéreo móvil en la misma dirección. También se avistaron automóviles civiles con familias que al parecer llevaban sus pertenencias.
El cambio en el impulso del conflicto es palpable. Los rebeldes están de nuevo en posesión de dos complejos petroleros esenciales en Ras Lanuf y Brega, que manejan una proporción importante de los 1.5 millones de barriles diarios que el país solía exportar antes del levantamiento. El gobierno provisional opositor en Bengasi aseguró que Qatar, que se ha unido a la coalición occidental enviando aviones a Libia, comercializará ese crudo. Sin embargo, reanudar la producción será difícil en extremo hasta el retorno de los extranjeros que operaban las plantas, los cuales se fueron tras la insurrección.
Los rebeldes ya habían planeado antes atacar Trípoli, pero tuvieron que replegarse con rapidez a causa de su ineptitud y de la superior organización y disciplina de sus adversarios. Pero la forma en que los soldados del régimen se dispersaban este domingo parecía mostrar que no tienen ánimos de luchar contra las abrumadoras probabilidades en contra que representa la participación de fuerzas internacionales.
En el curso de 24 horas, las tropas de Kadafi han salido de Ajdabiya, Ras Lanuf y Bin Jawad, nombres que ya provocaban escalofríos entre los combatientes Shabaab luego de las cuantiosas pérdidas que sufrieron allí en implacables descargas de artillería y misiles. Ahora estaban de vuelta, si bien con poco de la fanfarronería de la primera visita, y con recelo de caer en una trampa.
Pero las razones del desánimo de las fuerzas de Kadafi son más que obvias. Por segundo fin de semana consecutivo se veían cuerpos quemados y desmembrados yaciendo entre la maleza del campo y en tanques y camiones humeantes. Lo que ha cambiado con relación al domingo pasado ha sido la cantidad de municiones y piezas de artillería que fueron simplemente abandonados.
Como los jets occidentales atacan convoyes que marchan hacia el este, controlado por los rebeldes, la capacidad del régimen de reabastecer a sus huestes está severamente limitada. En Washington, el secretario de la Defensa, Robert Gates, señaló: No hay duda de que su capacidad de continuar avanzando ha sido severamente degradada.
En tanto, la noche del domingo, luego de una semana de acaloradas negociaciones, la OTAN por fin acordó hacerse cargo de todos los aspectos de las operaciones militares en Libia.
También por segunda semana consecutiva, los rebeldes se quedan a tomarse fotografías con los equipos destruidos en vez de apresurar el avance; algunos incluso llevan a sus familiares a caminar entre cadáveres. Se hicieron docenas de descargas al aire para celebrar una victoria en la que los Shabaab han sido más testigos que participantes.
Unos cuantos líderes han comenzado a surgir luego del levantamiento del 17 de febrero, sobre todo entre los miembros desertores de las fuerzas armadas, quienes insistieron en que hay un nuevo realismo sobre la campaña y que se han aprendido las lecciones de los errores pasados.
El mayor Amar Bashir tomó parte en la primera batalla por Ras Lanuf y Bin Jawad, pero luego regresó a su casa en Tobruk, desilusionado por lo ocurrido.
“Era muy difícil tener cualquier planeación; teníamos grandes problemas de comunicación y logística. Sentí que no había mucho que pudiera hacer y me tomé un descanso –dijo–. Pero me sentí mal de estar en casa mientras otros luchaban y morían por la revolución, así que regresé para ofrecer mi experiencia”.
“Había problemas –añadió–. Los Shabaab son muy entusiastas, pero no son soldados profesionales y algunos sencillamente no atienden órdenes. Lo vimos con lo que ocurrió en Bin Jawad la primera vez. No podemos darnos el lujo de que algo así vuelva a ocurrir.”
Hace tres semanas, las fuerzas de Kadafi abandonaron Bin Jawad. Algunos medios, entre ellos The Independent, encontraron a un grupo de residentes locales esperando con ansia en la puerta de la ciudad el arribo de los rebeldes. Informados de esto, algunos de éstos entraron en la ciudad y celebraron con disparos al aire, pero luego consideraron que la comida y el alojamiento que les ofrecían no era de su agrado y se volvieron a Ras Lanuf, donde había mejores instalaciones. A la mañana siguiente volvieron a Bin Jawad y se encontraron con una fiera y bien planeada defensa que los obligó a retirarse.
Denuncian abusos
Algunos de los Shabaab afirmaron que su derrota en Bin Jawad, y luego en Brega, se debió a la colaboración de grupos locales con el régimen, pero ha sido difícil hallar pruebas de ello. Lo que sí ha surgido son repetidos relatos de abusos cometidos por las fuerzas de Kadafi.
Alí Saad Mojuf, granjero de 23 años que es también el imán de la mezquita de su localidad, fue detenido en Brega y llevado a Sirte. “Me tuvieron allí siete días y me golpeaban a diario –recuerda–. Me pegaban en la espalda con las cachas de los rifles y con palos, sin piedad. Lo más doloroso fue cuando me pegaron en la planta de los pies. Todo el tiempo me preguntaban si sabía dónde se guardaban las armas. Insistían en que éramos de Al Qaeda. En Ajdabiya se llevaron a más de 50 Shabaab; a algunos los mataron después. Había dos hombres de Misurata; uno perdió el juicio por las torturas.”
Mojuf fue liberado un día después de que el aeropuerto de Sirte fue sujeto a ataque aéreo. “Se pusieron muy nerviosos con el bombardeo –refiere–. Quiero dar las gracias a Francia, Estados Unidos e Inglaterra. Me ayudaron a quedar libre y creo que lo que hacen ayudará a liberar a Libia. No queremos que tropas extranjeras permanezcan en el país, pero por ahora debemos tener su ayuda”.

jueves, 24 de marzo de 2011

Bombardeos expulsan de Misurata a fuerzas de Kadafi

  • En Bengasi nombran a Mahmoud Yibril jefe del gobierno interino
  • Rebeldes no logran penetrar las filas defensivas del régimen en Ajdabiya

Marcha de mujeres en Bengasi para apoyar los bombardeos de la coalición occidental

Trípoli y Bengasi, 23 de marzo. Las fuerzas de Estados Unidos y Europa obligaron este miércoles a batirse en retirada a los tanques de Kadafi que mantenían sitiada la ciudad occidental de Misurata.
Después de mantener cercada la ciudad durante semanas los leales al régimen han dado una batalla cada vez más desesperada. Hoy se informó que las fuerzas internacionales alcanzaron una base militar libia en el sur de la ciudad.
Un residente de Misurata aseguró a la agencia Reuters que las fuerzas leales a Muammar Kadafi no han hecho un solo disparo de artillería. Un médico de la ciudad dijo a Associated Press que los tanques del gobierno comenzaron a huir de la zona después de la medianoche cuando un primer bombardeo aéreo impactó en la academia de aviación de la ciudad y un terreno vacío afuera de un hospital que está en mantenimiento.
Pero un funcionario estadunidense de alto rango, el almirante Gerard Huber, afirmó que las fuerzas del régimen no se han retirado y que el ataque aéreo estaba dirigido a vehículos de ataque, depósitos de artillería y baterías de misiles en la zona.
El ataque coincidió con la aseveración de las fuerzas occidentales en el sentido de que se ha tenido éxito en el intento de dominar el espacio aéreo libio, y que ahora se concentrarán en atacar las fuerzas terrestres del régimen.
El fin de los ataques fue un respiro para la población de Misurata, que llevaba días sin suministro de agua y sufriendo escasez de alimentos, además de constantes bombardeos. El médico citado por Ap señaló que hoy pudieron abrirse las panaderías por primera vez.
Rebeldes en el oeste permanecían bajo ataque del gobierno pese a que Trípoli sostiene que ha cesado toda operación ofensiva. Habitantes de la ciudad de Zintan, controlada por los rebeldes, dijeron que el bombardeo sobre la ciudad se reanudó y han muerto al menos seis personas desde entonces.La ciudad está completamente rodeada, dijo un residente entrevistado vía telefónica identificado como Abdurahman. “Están llegando refuerzos. Tropas apoyadas con tanques y vehículos. Pedimos a las fuerzas aliadas a que vengan para proteger a los civiles.
Mientras tanto, fuerzas rebeldes aún estaban este miércoles afuera de la ciudad de Ajdabiya, sin lograr penetrar las filas defensivas de las fuerzas del régimen.
Las tropas de Muammar Kadafi usaron armas pesadas en las zonas de la ciudad en que hay más construcciones y que los rebeldes usaron para llevar a cabo emboscadas. Algunos militantes dijeron que muchos de estos sectores son ahora montañas de escombros. Sin embargo, The Independent visitó Ajdabiya en dos días consecutivos y no vio la destrucción descrita por los rebeldes, aunque sí algunos daños en edificios.
La administración provisional de Bengasi informó que Mahmoud Yibril ha sido nombrado jefe del gobierno interino y formará gabinete. Esto, para todo efecto, significa que Mustafá Abdul Jalil, un ex ministro del régimen que en su momento se proclamó líder de la resistencia, perdió una lucha de poder.


lunes, 21 de marzo de 2011

EU no busca imponer cambios en el mundo árabe, sostiene Obama

Opositores celebran en Bengasi la intervención militar
Río de Janeiro, 20 de marzo. Barack Obama, presidente de Estados Unidos, justificó la ofensiva bélica contra Libia al afirmar que su país no quiere imponer cambios en el mundo árabe, que la situación en Medio Oriente es insostenible, y que la región sólo logrará estabilidad con una reforma política y económica.

En entrevistas concedidas a diarios de Brasil y Chile, Obama consideró que la ola de protestas en Medio Oriente conlleva “desafíos y oportunidades históricas para Estados Unidos, y más significativamente para países de la región.
“Cuando los pueblos se alzan en nombre de valores universales, es un momento prometedor. Rechazo la idea de que en el mundo árabe tengamos que elegir entre el satus quo y el extremismo”. Destacó que lo que ocurre en el mundo árabe son movimientos nacionales surgidos desde dentro.
El ministro de Defensa británico, Liam Fox, calificó de muy exitosa la operación militar y tildó de propagandalas informaciones sobre decenas de civiles muertos durante los ataques a Trípoli.
Francia continuó los ataques aéreos con naves Rafale y Mirage 2000, y en respuesta a críticas de la Liga Árabe, aseguró que aplica plena y únicamente la resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Asimismo envió el portaviones Chales De Gaulle, con 2 mil marinos, 20 helicópteros y aviones, escoltado por tres fragatas y un submarino atómico, rumbo al país norafricano.
Bélgica aportó seis aviones F-16. El ministro de Defensa, Pieter De Crem, reconoció en entrevista para la radio local que puede haber muchas víctimas mortales en la operación y que las consecuencias serán imprevisibles a largo plazo, dado que, incluso tras la salida de Muammar Kadafi, será necesario mantener cierta presencia militar.
Italia puso a disposición ocho aeronaves, cuatro cazas y cuatro Tornados y congeló cerca de 7 mil millones de euros de bienes de Kadafi y de las entidades bancarias libias en medio de fuertes tensiones en el gobierno de Berlusconi. Umberto Bossi, jefe de la Liga Norte y aliado de Berlusconi, dijo que no se entiende bien qué es la zona de exclusión aérea, pero corremos el riesgo de perder el petróleo y el gas.
Rusia criticó los ataques y anunció el desalojo de parte de su personal diplomático y varios de sus ciudadanos en Libia. Lamentamos esta intervención armada en el contexto de la resolución 1973 de la ONU, que fue aprobada a toda prisa, dijo en su página web el canciller ruso.
Talibanes afganos llamaron a las fuerzas libias a defenderse y calificaron los ataques aéreos de Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia de aventura de países occidentales en un conflicto interno del pueblo libio con el objetivo de debilitar al país islámico en una guerra de desgaste y entonces ocupar sus reservas de petróleo vía una invasión directa.
Irán apoyó la revuelta libia, peroduda de las intenciones occidentales, declaró el canciller iraní.
India lamentó la intervención externa en Libia, al tiempo que China expresósu rechazo a los ataques.
Simpatizantes de Muammar Kadafi en Trípoli
Hugo Chávez demandó el fin de la agresión imperialista, y advirtió a Estados Unidos que ni se le ocurrabuscar apoderarse del petróleo venezolano.
El presidente cubano, Raúl Castro, expresó su más enérgica condena a los ataques contra las fuerzas leales a Kadafi y los consideró una violación del derecho internacional.