viernes, 1 de abril de 2011

Leales a Kadafi responden con tácticas de guerrilla

  • No tenemos las armas ni los vehículos que se necesitan en un conflicto como este: insurrectos
  • La Casa Blanca rechaza comentar presunta autorización a la CIA para apoyar con arsenales a los rebeldes
Insurrectos y fuerzas de Muammar Kadafi se enfrentan en un camino cerca de Brega
Ajdabiya, 31 de marzo. Fue una emboscada bien coordinada y precisa. Cohetes y fuego de obús surgieron detrás de las dunas hacia el convoy rebelde y destruyeron el blanco principal, un camión que cargaba un lanzacohetes múltiple, e incendiaron otros tres vehículos. Para cuando los aviones de guerra de Occidente aparecieron en el cielo, los soldados de Muammar Kadafi se habían esfumado. Media docena de cuerpos achicharrados yacían junto a los restos humeantes de su equipo.
La guerra de guerrillas ha llegado a Libia, no por parte de las huestes revolucionarias, como sería de esperarse, sino por las del régimen, el cual adapta sus estrategias en respuesta a los ataques aéreos de la coalición internacional. Por el desierto han comenzado a circular pequeñas unidades, mucho más difíciles de atacar que los aparatosos tanques y artillería que fueron diezmados en los 11 días anteriores.
El ataque, en el camino de Ajdabiya a Brega, pareció surtir el efecto deseado. Una cautelosa excursión de avanzada se detuvo por temor a quedar rodeada. Los rebeldes, los Shabaab, cuya práctica normal había sido cargar sobre el camino principal hacia el oeste y luego retroceder ante el contrataque, se quedaron sin saber qué hacer.
Si una insurgencia potente se extendiera por suelo libio, tal vez sería necesario aumentar el número de los pocos agentes de inteligencia y de fuerzas especiales estadunidenses y británicos que según se cree están ya en el país, así como ampliar sus funciones. La superioridad aérea en tales conflictos, como se ha mostrado en Irak y Afganistán, tendría uso limitado.
Irónicamente, las fuerzas especiales británicas habían estado adiestrando a soldados del régimen, en virtud de un acuerdo de 2009. Les impartían cursos de contraterrorismo y vigilancia en momentos en que se veía a Trípoli como aliado contra militantes islámicos violentos. Las relaciones entre el régimen y Occidente mejoraron cuando Kadafi desmanteló su programa de armas de destrucción masiva y extraditó a dos sospechosos para ser juzgados por el atentado con bombas en Lockerbie, Escocia, el 21 de diciembre de 1988.
La única evidencia de la presencia de fuerzas encubiertas británicas en el terreno hasta la fecha se produjo con los embarazosos arrestos de efectivos de fuerzas especiales que habían escoltado a diplomáticos a Bengasi. Desde entonces, agentes británicos y estadunidenses han estado orientando los ataques aéreos, tratando de ubicar los misiles tierra-aire del régimen y sirviendo de enlace con funcionarios del gobierno provisional en Bengasi. Se dice que también recaban información sobre elementos islamitas dentro de los Shabaab y sobre líderes como Abdul Hakim Hasidi, jefe de la milicia en la ciudad de Darnah, quien pasó cinco años en Afganistán, donde según versiones se reunió con Osama Bin Laden.
Hay reportes de que Barack Obama firmó ya la autorización para que la CIA proporcione en secreto armas y otros apoyos a los rebeldes, aunque se dice que el tema causa acalorado debate dentro del gobierno estadunidense. Jay Carney, vocero de prensa de la Casa Blanca, ha rehusado declarar sobreasuntos de inteligencia.
La falta de habilidades de contrainsurgencia en los rebeldes quedó de manifiesto una vez más este jueves, con órdenes contradictorias y altercados entre los combatientes. Alí Mohammed Bakr, comandante de los Shabaab, señaló: No esperábamos que usaran estas tácticas; nos tomaron por sorpresa. Traté de hacer que algunos de nuestros hombres fueran tras ellos, pero el grupo de Kadafi los avistó y escapó muy aprisa. No tenemos los vehículos o las armas que se necesitan en ese tipo de guerra. Creemos que algunos países han proporcionado armas especiales a Kadafi, y ésa es la razón por la que sus soldados pueden atacarnos sin ser vistos.
Un concepto generalmente aceptado es que una campaña insurgente sólo puede funcionar con ayuda de elementos de la población local. Si bien es cierto que la mayoría de la población en el este del país parece respaldar la revolución con fervor, también el régimen tiene apoyo en comunidades y tribus. En varias ocasiones los lugareños se han unido en combate a las fuerzas de Kadafi, como ocurrió de nuevo en la ciudad de Bin Jawad.

lunes, 28 de marzo de 2011

Mujer que denunció una violación es investigada por prostituta

Una mujer que denunció haber sido violada por agentes del gobierno libio está bajo investigación penal, informaron ayer autoridades.
Eman Obaidi, de unos 30 años, dio a conocer su caso ante periodistas que se concentraban en el restaurante de un hotel en Trípoli, adonde llegó abriéndose paso a gritos y mostrando huellas de golpes en sus extremidades.
Varios periodistas se acercaron a tomar nota de las afirmaciones de Obaidi, pero empleados del restaurante la enfrentaron y la acusaron de traición en contra del guía libio Muammar Kadafi.
Agentes de seguridad del hotel alejaron a Obaidi de los periodistas y la pusieron a disposición de la autoridad local, que la acusó de ser prostituta.

Rebeldes van por Sirte, bastión de Kadafi; buscarán llegar a Trípoli

Rebeldes libios oran en un camino de Ras Lanuf, donde se ubica un importante complejo petrolero, cerca de Ajdabiya

Camino a Sirte, Libia., 27 de marzo. La última vez que los rebeldes avanzaron tanto hacia el oeste fue hasta Bin Jawad, y terminó en desastre: sus combatientes cayeron en una emboscada asesina, perdieron 70 hombres y se vieron forzados a una retirada terrible que casi terminó con su campaña.
Pero este domingo, luego de una asombrosa barrida del terreno por el cual han combatido tan duramente y durante tanto tiempo, estaban de regreso.
Esta vez, luego que el poderío aéreo occidental destruyó casi todo lo que quedaba de los vehículos blindados y la artillería del régimen, el ánimo era muy distinto. Los rebeldes tienen la mira puesta en Sirte, lugar natal del coronel Muammar Kadafi y bastión de sus partidarios.
Luego de eso queda sólo un objetivo más: Trípoli. Este domingo en Bin Jawad no había enemigo a la vista. Y una excursión hacia Sirte desde Bin Jawad no reveló ningún preparativo obvio para detener el avance rebelde. Los pocos pobladores locales que han quedado señalan que las fuerzas del régimen huyen con los escasos restos de su equipo. En el otro lado del frente, vehículos militares, entre ellos dos tanques al parecer en buen estado, pasaron por el poblado desértico de Beni Walid, rumbo al oeste.
Más cerca de la propia Sirte, una pick up y unas camionetas Land Rover transportaban soldados, y un camión llevaba un emplazamiento antiaéreo móvil en la misma dirección. También se avistaron automóviles civiles con familias que al parecer llevaban sus pertenencias.
El cambio en el impulso del conflicto es palpable. Los rebeldes están de nuevo en posesión de dos complejos petroleros esenciales en Ras Lanuf y Brega, que manejan una proporción importante de los 1.5 millones de barriles diarios que el país solía exportar antes del levantamiento. El gobierno provisional opositor en Bengasi aseguró que Qatar, que se ha unido a la coalición occidental enviando aviones a Libia, comercializará ese crudo. Sin embargo, reanudar la producción será difícil en extremo hasta el retorno de los extranjeros que operaban las plantas, los cuales se fueron tras la insurrección.
Los rebeldes ya habían planeado antes atacar Trípoli, pero tuvieron que replegarse con rapidez a causa de su ineptitud y de la superior organización y disciplina de sus adversarios. Pero la forma en que los soldados del régimen se dispersaban este domingo parecía mostrar que no tienen ánimos de luchar contra las abrumadoras probabilidades en contra que representa la participación de fuerzas internacionales.
En el curso de 24 horas, las tropas de Kadafi han salido de Ajdabiya, Ras Lanuf y Bin Jawad, nombres que ya provocaban escalofríos entre los combatientes Shabaab luego de las cuantiosas pérdidas que sufrieron allí en implacables descargas de artillería y misiles. Ahora estaban de vuelta, si bien con poco de la fanfarronería de la primera visita, y con recelo de caer en una trampa.
Pero las razones del desánimo de las fuerzas de Kadafi son más que obvias. Por segundo fin de semana consecutivo se veían cuerpos quemados y desmembrados yaciendo entre la maleza del campo y en tanques y camiones humeantes. Lo que ha cambiado con relación al domingo pasado ha sido la cantidad de municiones y piezas de artillería que fueron simplemente abandonados.
Como los jets occidentales atacan convoyes que marchan hacia el este, controlado por los rebeldes, la capacidad del régimen de reabastecer a sus huestes está severamente limitada. En Washington, el secretario de la Defensa, Robert Gates, señaló: No hay duda de que su capacidad de continuar avanzando ha sido severamente degradada.
En tanto, la noche del domingo, luego de una semana de acaloradas negociaciones, la OTAN por fin acordó hacerse cargo de todos los aspectos de las operaciones militares en Libia.
También por segunda semana consecutiva, los rebeldes se quedan a tomarse fotografías con los equipos destruidos en vez de apresurar el avance; algunos incluso llevan a sus familiares a caminar entre cadáveres. Se hicieron docenas de descargas al aire para celebrar una victoria en la que los Shabaab han sido más testigos que participantes.
Unos cuantos líderes han comenzado a surgir luego del levantamiento del 17 de febrero, sobre todo entre los miembros desertores de las fuerzas armadas, quienes insistieron en que hay un nuevo realismo sobre la campaña y que se han aprendido las lecciones de los errores pasados.
El mayor Amar Bashir tomó parte en la primera batalla por Ras Lanuf y Bin Jawad, pero luego regresó a su casa en Tobruk, desilusionado por lo ocurrido.
“Era muy difícil tener cualquier planeación; teníamos grandes problemas de comunicación y logística. Sentí que no había mucho que pudiera hacer y me tomé un descanso –dijo–. Pero me sentí mal de estar en casa mientras otros luchaban y morían por la revolución, así que regresé para ofrecer mi experiencia”.
“Había problemas –añadió–. Los Shabaab son muy entusiastas, pero no son soldados profesionales y algunos sencillamente no atienden órdenes. Lo vimos con lo que ocurrió en Bin Jawad la primera vez. No podemos darnos el lujo de que algo así vuelva a ocurrir.”
Hace tres semanas, las fuerzas de Kadafi abandonaron Bin Jawad. Algunos medios, entre ellos The Independent, encontraron a un grupo de residentes locales esperando con ansia en la puerta de la ciudad el arribo de los rebeldes. Informados de esto, algunos de éstos entraron en la ciudad y celebraron con disparos al aire, pero luego consideraron que la comida y el alojamiento que les ofrecían no era de su agrado y se volvieron a Ras Lanuf, donde había mejores instalaciones. A la mañana siguiente volvieron a Bin Jawad y se encontraron con una fiera y bien planeada defensa que los obligó a retirarse.
Denuncian abusos
Algunos de los Shabaab afirmaron que su derrota en Bin Jawad, y luego en Brega, se debió a la colaboración de grupos locales con el régimen, pero ha sido difícil hallar pruebas de ello. Lo que sí ha surgido son repetidos relatos de abusos cometidos por las fuerzas de Kadafi.
Alí Saad Mojuf, granjero de 23 años que es también el imán de la mezquita de su localidad, fue detenido en Brega y llevado a Sirte. “Me tuvieron allí siete días y me golpeaban a diario –recuerda–. Me pegaban en la espalda con las cachas de los rifles y con palos, sin piedad. Lo más doloroso fue cuando me pegaron en la planta de los pies. Todo el tiempo me preguntaban si sabía dónde se guardaban las armas. Insistían en que éramos de Al Qaeda. En Ajdabiya se llevaron a más de 50 Shabaab; a algunos los mataron después. Había dos hombres de Misurata; uno perdió el juicio por las torturas.”
Mojuf fue liberado un día después de que el aeropuerto de Sirte fue sujeto a ataque aéreo. “Se pusieron muy nerviosos con el bombardeo –refiere–. Quiero dar las gracias a Francia, Estados Unidos e Inglaterra. Me ayudaron a quedar libre y creo que lo que hacen ayudará a liberar a Libia. No queremos que tropas extranjeras permanezcan en el país, pero por ahora debemos tener su ayuda”.

jueves, 24 de marzo de 2011

Bombardeos expulsan de Misurata a fuerzas de Kadafi

  • En Bengasi nombran a Mahmoud Yibril jefe del gobierno interino
  • Rebeldes no logran penetrar las filas defensivas del régimen en Ajdabiya

Marcha de mujeres en Bengasi para apoyar los bombardeos de la coalición occidental

Trípoli y Bengasi, 23 de marzo. Las fuerzas de Estados Unidos y Europa obligaron este miércoles a batirse en retirada a los tanques de Kadafi que mantenían sitiada la ciudad occidental de Misurata.
Después de mantener cercada la ciudad durante semanas los leales al régimen han dado una batalla cada vez más desesperada. Hoy se informó que las fuerzas internacionales alcanzaron una base militar libia en el sur de la ciudad.
Un residente de Misurata aseguró a la agencia Reuters que las fuerzas leales a Muammar Kadafi no han hecho un solo disparo de artillería. Un médico de la ciudad dijo a Associated Press que los tanques del gobierno comenzaron a huir de la zona después de la medianoche cuando un primer bombardeo aéreo impactó en la academia de aviación de la ciudad y un terreno vacío afuera de un hospital que está en mantenimiento.
Pero un funcionario estadunidense de alto rango, el almirante Gerard Huber, afirmó que las fuerzas del régimen no se han retirado y que el ataque aéreo estaba dirigido a vehículos de ataque, depósitos de artillería y baterías de misiles en la zona.
El ataque coincidió con la aseveración de las fuerzas occidentales en el sentido de que se ha tenido éxito en el intento de dominar el espacio aéreo libio, y que ahora se concentrarán en atacar las fuerzas terrestres del régimen.
El fin de los ataques fue un respiro para la población de Misurata, que llevaba días sin suministro de agua y sufriendo escasez de alimentos, además de constantes bombardeos. El médico citado por Ap señaló que hoy pudieron abrirse las panaderías por primera vez.
Rebeldes en el oeste permanecían bajo ataque del gobierno pese a que Trípoli sostiene que ha cesado toda operación ofensiva. Habitantes de la ciudad de Zintan, controlada por los rebeldes, dijeron que el bombardeo sobre la ciudad se reanudó y han muerto al menos seis personas desde entonces.La ciudad está completamente rodeada, dijo un residente entrevistado vía telefónica identificado como Abdurahman. “Están llegando refuerzos. Tropas apoyadas con tanques y vehículos. Pedimos a las fuerzas aliadas a que vengan para proteger a los civiles.
Mientras tanto, fuerzas rebeldes aún estaban este miércoles afuera de la ciudad de Ajdabiya, sin lograr penetrar las filas defensivas de las fuerzas del régimen.
Las tropas de Muammar Kadafi usaron armas pesadas en las zonas de la ciudad en que hay más construcciones y que los rebeldes usaron para llevar a cabo emboscadas. Algunos militantes dijeron que muchos de estos sectores son ahora montañas de escombros. Sin embargo, The Independent visitó Ajdabiya en dos días consecutivos y no vio la destrucción descrita por los rebeldes, aunque sí algunos daños en edificios.
La administración provisional de Bengasi informó que Mahmoud Yibril ha sido nombrado jefe del gobierno interino y formará gabinete. Esto, para todo efecto, significa que Mustafá Abdul Jalil, un ex ministro del régimen que en su momento se proclamó líder de la resistencia, perdió una lucha de poder.


lunes, 21 de marzo de 2011

EU no busca imponer cambios en el mundo árabe, sostiene Obama

Opositores celebran en Bengasi la intervención militar
Río de Janeiro, 20 de marzo. Barack Obama, presidente de Estados Unidos, justificó la ofensiva bélica contra Libia al afirmar que su país no quiere imponer cambios en el mundo árabe, que la situación en Medio Oriente es insostenible, y que la región sólo logrará estabilidad con una reforma política y económica.

En entrevistas concedidas a diarios de Brasil y Chile, Obama consideró que la ola de protestas en Medio Oriente conlleva “desafíos y oportunidades históricas para Estados Unidos, y más significativamente para países de la región.
“Cuando los pueblos se alzan en nombre de valores universales, es un momento prometedor. Rechazo la idea de que en el mundo árabe tengamos que elegir entre el satus quo y el extremismo”. Destacó que lo que ocurre en el mundo árabe son movimientos nacionales surgidos desde dentro.
El ministro de Defensa británico, Liam Fox, calificó de muy exitosa la operación militar y tildó de propagandalas informaciones sobre decenas de civiles muertos durante los ataques a Trípoli.
Francia continuó los ataques aéreos con naves Rafale y Mirage 2000, y en respuesta a críticas de la Liga Árabe, aseguró que aplica plena y únicamente la resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Asimismo envió el portaviones Chales De Gaulle, con 2 mil marinos, 20 helicópteros y aviones, escoltado por tres fragatas y un submarino atómico, rumbo al país norafricano.
Bélgica aportó seis aviones F-16. El ministro de Defensa, Pieter De Crem, reconoció en entrevista para la radio local que puede haber muchas víctimas mortales en la operación y que las consecuencias serán imprevisibles a largo plazo, dado que, incluso tras la salida de Muammar Kadafi, será necesario mantener cierta presencia militar.
Italia puso a disposición ocho aeronaves, cuatro cazas y cuatro Tornados y congeló cerca de 7 mil millones de euros de bienes de Kadafi y de las entidades bancarias libias en medio de fuertes tensiones en el gobierno de Berlusconi. Umberto Bossi, jefe de la Liga Norte y aliado de Berlusconi, dijo que no se entiende bien qué es la zona de exclusión aérea, pero corremos el riesgo de perder el petróleo y el gas.
Rusia criticó los ataques y anunció el desalojo de parte de su personal diplomático y varios de sus ciudadanos en Libia. Lamentamos esta intervención armada en el contexto de la resolución 1973 de la ONU, que fue aprobada a toda prisa, dijo en su página web el canciller ruso.
Talibanes afganos llamaron a las fuerzas libias a defenderse y calificaron los ataques aéreos de Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia de aventura de países occidentales en un conflicto interno del pueblo libio con el objetivo de debilitar al país islámico en una guerra de desgaste y entonces ocupar sus reservas de petróleo vía una invasión directa.
Irán apoyó la revuelta libia, peroduda de las intenciones occidentales, declaró el canciller iraní.
India lamentó la intervención externa en Libia, al tiempo que China expresósu rechazo a los ataques.
Simpatizantes de Muammar Kadafi en Trípoli
Hugo Chávez demandó el fin de la agresión imperialista, y advirtió a Estados Unidos que ni se le ocurrabuscar apoderarse del petróleo venezolano.
El presidente cubano, Raúl Castro, expresó su más enérgica condena a los ataques contra las fuerzas leales a Kadafi y los consideró una violación del derecho internacional.



viernes, 18 de marzo de 2011

El Consejo de Seguridad aprueba intervenir en Libia

  • La resolución permite adoptar todas las medidas necesarias para proteger a la población civil
  • Diez votos en favor y cinco abstenciones; un ataque puede ocurrir en cuestión de horas
Nueva York, 17 de marzo. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas votó favorablemente este jueves que se permitan los ataques aéreos para detener la ofensiva de Muammar Kadafi contra las fuerzas rebeldes de Libia y los ataques se esperan a la brevedad. La resolución permite todas las medidas necesarias para proteger a civiles e imponer militarmente un cese el fuego al dirigente.
La resolución sobre Libia presentada por Líbano, Francia, Estados Unidos y el Reino Unido, exige un cese el fuego inmediato en Libia y autoriza a los estados a adoptar las medidas necesarias para proteger a la población civil amenazada, en particular, en Bengasi. También defiende establecer una zona de exclusión aérea en el país árabe para defender a los civiles, decide inspeccionar el territorio, barcos y aviones libios para asegurar la aplicación del embargo de armas, y ordena el congelamiento de propiedades y recursos económicos de las autoridades libias.
El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, advirtió que no había mucho tiempo para intervenir.Puede ser cuestión de horas.
La resolución fue adoptada en momentos en que Kadafi anunció un asalto sobre Bengasi, bastión de los rebeldes.
La votación entre los 15 miembros del consejo fue de 10 países a favor: Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Líbano –en nombre de la Liga Árabe– Bosnia, Gabón, Nigeria, Colombia, Portugal y Sudáfrica; cero en contra, y cinco abstenciones: China, Rusia, Brasil, Alemania e India.
Para adoptar la medida era necesario el voto positivo de nueve de los 15 miembros del Consejo de Seguridad y que los cinco miembros permanentes China, Rusia, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, no la vetasen.
Los países que se abstuvieron criticaron que la resolución da pie a una operación militar internacional en territorio libio.
El apartado que provocó mayores discrepancias y las críticas de los países que se abstuvieron es el que autoriza a los estados miembros, tras notificarlo al secretario general de la ONU o al secretario general de la Liga Árabe, a adoptar todas las medidas necesariaspara proteger zonas pobladas por civiles,incluida Bengasi, que estén bajo amenaza de ataque.
Peter Wittig, embajador alemán ante la ONU, dijo que su país no apoya la opción militar y no contribuirá con fuerzas armadas.
Li Baodong, embajador chino ante Naciones Unidas y presidente rotatorio del organismo, recordó que su paíssiempre ha estado en contra de intervenciones extranjeras. Su par ruso, Vitaly Churkin, alertó que la resolución abre potencialmente las puertas a una intervención militar a gran escala.
Maria Luiza Ribeiro, embajadora de Brasil ante el organismo mundial, dijo que la resolución contempla medidas que van más allá del pedido de la Liga Árabe de establecer una zona de exclusión aérea y que puedenexarcerbar las tensiones en Libia y causar “más daño que bien a los civiles que se quiere proteger.
El embajador libanés Nawaf Salam, dijo que la medida no implica la ocupación de un solo centímetro de territorio libio.
Ante la resolución adoptada este jueves, Libia estimó que ésta amenaza la unidad del país y constituye un llamado a los libios a matarse entre ellos, según declaró a la agencia Afp Jaled Kaaim, viceministro de Relaciones Exteriores.
La Unión Europea se dijo dispuesta a colaborar para aplicar la resolución.
Horas antes de la votación del Consejo de Seguridad, Susan Rice, embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, dijo que la zona de exclusión aérea tenía limitaciones inherentes para proteger a civiles que estaban en riesgo inmediato, y en ese sentido dijo que Estados Unidos creía que tendría que contemplar otras medidas que quizá vayan más allá de la zona de exclusión aérea.
El Departamento de Estado de Estados Unidos expresó su preocupación de que Muammar Kadafi vuelva a vincularse con el terrorismo si triunfa en el enfrentamiento contra los rebeldes libios, según afirmó William Burns, director político del Departamento de Estado.
Votación en el Consejo de Seguridad de la ONU, ayer, para intervenir militarmente en el conflicto libio.



miércoles, 16 de marzo de 2011

Descarta el Grupo de los Ocho en París la opción militar contra Libia

  • Continúa el avance de las fuerzas de Kadafi hacia el este y el oeste del país norafricano.
  • El ejército gubernamental corta la ruta entre la estratégica ciudad de Ajdabiya y la rebelde Bengasi.

Combatientes abren fuego contra posiciones controladas por el ejército en Ajdabiya 



En París, el Grupo de los Ocho (G-8) descartó la opción militar en Libia, como querían Francia y Gran Bretaña, pero instó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a incrementar la presión contra Muammar Kadafi. A su vez, Estados Unidos anunció sanciones contra el canciller libio Musa Kusa y 16 empresas estatales para aislar al régimen de Trípoli.
Kadafi amenazó a Occidente con unirse a la red Al Qaeda y declarar laguerra santa si se lleva a cabo en Libia una intervención militar al estilo de la de Irak. El dirigente, quien asegura estar en lucha contra Al Qaeda, a la que acusa de estar detrás de la insurgencia en su país, también se declaró traicionado por el primer ministro italiano Silvio Berlusconi.
En entrevista con el diario italiano Il Giornale, propiedad de la familia de Berlusconi, afirmó que los rebeldes perdieron ya la batalla. Ya no tienen esperanza, la causa está perdida para ellos, señaló. Sostuvo que los insurrectos solamente tienen dos posibilidades: o entregarse o huir.
Sobre la posibilidad de que el conflicto termine en un baño de sangreen ciudades que aún están en manos de los rebeldes, Kadafi dijo que su objetivo es combatir el terrorismo. Por eso avanzamos tan rápidamente, para evitar masacre. La orden, añadió, escercarlos y asediarlos y que si se rinden no los vamos a matar.
Rechazó toda posibilidad de diálogo con los rebeldes. ¿Diálogo? ¿Con quién? No es posible dialogar con terroristas cercanos a Osama Bin Laden. Ellos mismos no creen en el diálogo, piensan sólo en combatir y en matar, matar y matar. Reiteró que la comunidad internacional no sabe lo que pasa en Libia y se dijo decepcionado con Europa, en particular con Italia, su principal socio comercial.
Las fuerzas gubernamentales lanzaron la aviación y la artillería por segundo día consecutivo contra Ajdabiya, estratégico punto que comunica a 160 kilómetros al sur del feudo de la oposición en Bengasi. Centenares de civiles y rebeldes hacían colas en vehículos y huían en dirección de Bengasi.

Había informes contradictorios sobre la ciudad de Ajdabiya. Las fuerzas de Kadafi habrían logrado el control al afirmar la televisión estatal que la ciudad ha sido limpiada de mercenarios y terroristas vinculados con Al Qaeda.
Reportes dieron cuenta que esta noche hubo disparos de cañones antiaéreos y artillería pesada contra Bengasi, de 670 mil habitantes. Esos informes indicaban que se escuchaban prolongadas ráfagas de armas pesadas y explosiones, y había combates en Brega, que ha cambiado varias veces de manos.
Pero un vocero militar del Consejo Nacional de Transición afirmó queAjdabiya sigue en manos de los revolucionarios, y que los bombardeos que sufren se hacen desde posiciones lejanas. Añadió que unidades del ejército intentaron entrar, pero fueron rechazadas por los combatientes revolucionarios.
En el Cairo, opositores libios dijeron que rebeldes que comandaban aviones de combates destruyeron dos barcos de guerra libios en la costa noreste de Ajdabiya.
La instauración de una zona de exclusión aérea en Libia ha sido descartada, dijo el canciller francés Alain Juppé, al explicar que su gobierno no fue respaldado en ese plan porque algunos de nuestros socios se oponían a cualquier evocación del uso de la fuerza militar.
Los cancilleres del G-8 (Estados Unidos, Rusia, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá y Japón) pidieron a Muammar Kadafi que respete las reivindicaciones del pueblo libio, y secongratularon de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas examine de forma urgente nuevas medidas contra Trípoli.